miércoles, 11 de abril de 2012

¡El poder de la vara!

Sí señor, parece que los partidos matutinos se nos dan bien, y esta vez le ha tocado recibir... a los Hockey Bears Jr. ¡¡de Finlandia!! Efectivamente, nuestros Mad Dogs se han pulido al equipo finlandés por un apretado 2-0, en un partido tremendamente disputado y trabajado a tope desde el primer hasta el último segundo. Las caras y poses de contento al final de los treinta minutos reglamentarios eran todo un poema, por uno y otro lado. Exhaustos, todos los Mad Dogs parecían haber crecido unos diez centímetros de altura. Y en este partido tan emocionante ha tenido una destacada participación el producto de la cantera ibérica, metiendo el primer gol y dando la asistencia del segundo. En agradecimiento, los compañeros le han hecho entrega de un puck conmemorativo, que sin duda ocupará un lugar de honor en la vitrina de los trofeos. La celebración del gol ha seguido los cánones castizos actuales, al ritmo del "poder de la vara", como es de ver del documento gráfico que se acompaña.



Con la victoria ante los poderosos finlandeses ha finalizado la primera fase del torneo, que ha determinado los emparejamientos para la segunda fase. Por esas carambolas que se producen, y gracias al "goal average", nuestro resultado ha provocado que el equipo ucraniano se clasificase como segundo de grupo - ¡y ellos no lo sabían hasta que nuestro entrenador se lo ha comunicado! Se han puesto tan contentos que han insistido en pagarle al equipo un prima de éxito consistente en una botella de sospechoso contenido. La botella en cuestión ha sido requisada a los jugadores, y entrenador y delegados tienen toda la intención de ejercer de catadores esta noche...

Llegados a este punto ya se podría acabar el torneo, ¿verdad? ¿Para qué arriesgarse a estropear ese gran sabor de boca? Pues porque esto es una competición, y hay que seguir hasta el final. Así pues, todavía cansados y en buena parte doloridos, nuestros jugadores han salido de nuevo al hielo al cabo de tan sólo tres horas para enfrentarse a los Eisbären Berlin, de Alemania. No merece la pena extenderse en el relato: no había "gasolina" y los berlineses se han impuesto por 5-0. Nada más acabar el partido, este cronista ha salido a escape de la pista de hielo para comprar dosis masivas de Voltarén y plátanos, que ha repartido a partes iguales entre los jugadores.



En estos momentos, los chavales están relajándose en la piscina adyacente a la pista de hielo, y hoy cenaremos pronto porque mañana tenemos el último partido del torneo a las 7.30 de la mañana.

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