martes, 10 de abril de 2012

Willkommen in Österreich, "amigo"...




Bucólica imagen que abre la crónica de hoy...

... que no es preludio de nada bucólico, precisamente. Hemos comenzado la jornada con un partido matutino (¡a las 8.00 de la mañana!) contra el equipo anfitrión, los EK Zeller Eisbären Juniors. Y qué mejor manera que darle la bienvenida a nuestro jugador ibérico invitado con una estrepitosa carga mediante la "técnica de la apisonadora contra la valla" en la primera jugada en que tocaba un puck. Recordando las sabias palabras que ayer el gran coach teutón le dirigió ("pues aquí cargamos"), nuestro protagonista ha sacudido la cabeza, ha apretado los dientes y se ha dicho algo parecido a "de perdidos al río", y a partir de allí ha correspondido a la hospitalidad austriaca con generosidad anti-catalana ("por cada una que me das, yo te devuelvo dos").

Gran partido de nuestro equipo, que ha conseguido imponerse por un estrecho marcador de 2-1. Los Mad Dogs se han hecho merecedores de una renta más amplia gracias a su persistencia en ataque. Pero hasta los postes locales se han aliado con los anfitriones, como muestra la escena que acompaña este párrafo, con protagonista mediterráneo incluido.

Tras el partido, y por cortesía de la organización del torneo, el equipo ha subido en góndola hasta la Schmittenhöhe, a unos 2.000 metros de altura, donde han retozado durante un buen rato con la nieve para asombro de los pobres esquiadores, que no esperaban tal invasión de perros locos.



La tarde ha sido algo más complicada, hay que reconocerlo. Tocaba jugar contra el Kharkov, de Ucrania, equipo que venía escocido de una inesperada (para ellos) derrota ante los finlandeses y querían resarcirse. Contra el afán de los ucranianos se enfrentaba la determinación individual del jugador transpirenaico, empeñado en demostrarles -por motivos muy personales- que tampoco había para tanto. Los Mad Dogs han aguantado la presión más o menos bien hasta que un gol afortunado y concedido de forma posiblemente ilegal por parte de los árbitros ha bajado la moral a los más pequeños. El resultado final ha sido un derrota de 0-7, posiblemente inmerecido para los méritos de unos y otros. También en este partidos los jugadores se han repartido una serie de "amistosas carantoñas", que como siempre han quedado totalmente saldadas nada más sonar la sirena final.
La buena noticia para nuestro protagonista acostumbrado a temperaturas más altas es que él y su línea han saldado su "mini-partido" contra los ucranianos con un 1-0 en contra, encajado en un momento de inferioridad numérica. Así pues, ha quedado más que saldada la deuda personal que nuestro jugador había contraído consigo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario