Diumenge, 1 agost 2010 - Las Crónicas de Unna
Tras la debacle germana en el reciente campeonato mundial de fútbol, en el que su más granada representación sucumbió irremisiblemente ante las hordas ibéricas, los habitantes del territorio situado más allá del “Limes” definido por el Imperio Romano claman venganza. Olvidándose de largos siglos de refinada cultura en todos los ámbitos del arte, el mundo germanoparlante viene limando armas para presentar batalla en cualquier terreno deportivo a las fuerzas advenedizas del Sur europeo. Sin embargo, sin conceder tregua ni respiro, una nueva amenaza se cierne sobre este noble y valeroso pueblo: esta vez, un selecto pelotón de gladiadores venidos de tribus de todo el Norte de lo que hoy en día se conoce como Península Ibérica ha desembarcado, previo aviso (eso sí), en uno de los territorios más recónditos y escondidos de los bosques y selvas allende el Rin para plantear batalla en una modalidad deportiva vetada hasta fecha muy reciente a los sureños: el hockey sobre hielo.
Puesto que lo cortés no quita lo valiente, los anfitriones germanos han acogido con gran amabilidad (no exenta de cierta prevención…) a los visitantes venidos de tan lejanos y soleados reinos, ofreciéndoles alimentos traidcionales (chicken nuggets, bratwurst, patatas fritas, donuts, granizados, zumo de manzana, Fanta…) y alojamiento para que sus cuerpos se encuentren reposados ante lo que se augura un duelo largo y reñido…
Llegados a este punto, espero que el benevolente lector excusará que este humilde escribano abrevie la crónica de lo que ha sido un duro (por largo) día e informe de los principales acontecimientos en formato telegráfico:
• Madrugón importante para todo el mundo.
• Vuelo a Düsseldorf sin incidentes destacables, salvo un pequeño retraso en la salida y un entusiasta aplauso de la mini-selección ibérica al aterrizar. Algunos ya han tenido ocasión de deleitarse (y otros de horrorizarse) con la gastronomía alemana en formato “bocata Air Berlin”.
• Traslado por autopista a velocidades supersónicas (y desde luego muy prohibidas para los súbditos zapateriles) hasta la pista de hielo. Los “inquebrantables de la consola” se han mostrado impertérritos ante lo que marcaba el velocímetro, mientras que otros han mostrado su indiferencia ante ese mismo hecho echando una cabezadita.
• Comida en la pista y posterior paseo para visitar el centro de la ciudad, donde nos hemos reunido con los Martín Brothers y Bolea Jr.
• Primeros motes de la expedición: Lucasov, Iñigovitch, Peirinho y Paulovski. Veremos en que acaba esto…
• Patinaje libre en la pista durante aprox. una hora para tomar contacto con el hielo (¡pero si no estamos nada cansados!).
• Reunión / charla de bienvenida, con reencuentro de viejas amistades incluido (ya sé que queda mal ponerlo por escrito, pero preguntad a vuestros hijos por su monitor Alex, alias “puto carajo”…).
• Traslado al alojamiento y “okupación” de habitaciones, de acuerdo con estrictos criterios de densidad máxima de habitantes por habitación, mezcla de nacionalidades, etc.
• Cena conjunta de todos los participantes del stage – los papás / mamás nos hemos ido por nuestra cuenta…
• Diana y a dormir.
A la hora de escribir estas líneas, me llega una información de última hora: los “estrictos criterios de densidad”, etc. mencionados anteriormente para distribuir las habitaciones han saltado por los aires cuando la delegación española ha decidido de forma unilateral, en ejercicio de su derecho de autodeterminación (e independencia frente a los criterios marcados por el Tribunal Constitucional), cobijarse cual camada de lobos todos en la misma cueva. Según fuentes fidedignas, en una de las habitaciones hay cuatro expedicionarios que han decidido dormir en el suelo. Teniendo en cuenta que cada habitación tiene seis camas y tenemos un total de diez niños, seguro que os salen las mismas cuentas que a mí. Y claro, me sale la vena de entrenador y no puedo más que exclamar “¡Eso es espíritu de equipo! ¡Que aprendan los alemanes!”. Veremos como se levantan mañana…
¡A las 8.30 en el hielo!... por ser el primer día, a partir del martes a las 7.45.
Creedme si os digo que ya apenas veo las letras de la pantalla. Mañana más. Ya os anuncio que, además de las fotos que Joxean os irá enviando desde su Blackberry (dice que tiene tarifa plana…), os iremos colgando en Gmail las fotos de cada día. Mañana os pasaré el link, hoy ya no me queda aliento.
Saludos a todos.
Dilluns, 2 agost 2010 – Quien Da Primero, Da Dos Veces
Se veía venir, se mascaba en el aire, los augurios eran favorables. Las nuevas generaciones del deporte en España están que se salen, no temen enfrentarse a nadie y han acabado con siglos de complejos de inferioridad. Que no tema la “generación Gasol”, que no sufra Fernando Alonso, que Iniesta & Co. duerman tranquilos, que Rafa Nadal repose en paz en su isla… ¡hay futuro! Hoy los nuestros han asestado un nuevo y terrible mazazo a la autoestima centroeuropea ganando, por segunda vez, el campeonato del mundo de fútbol.
¿Qué cómo es eso? Pues parte de la responsabilidad hay que achacarla a la irresponsabilidad de los monitores del grupo en el que se encuadran nuestros queridos niños. Una vez acabados todos los entrenos del día (detalles v. más abajo), a estos monitores no se les ha ocurrido nada mejor que organizar un mini-torneo de futbito para “abrir hambre” antes de la cena. Imagino que contaban con encontrarse con unos jugadores vencidos y derrotados por el cansancio, pero no han contado con la legendaria “adrenalina ibérica” (existen otros términos, pero ya sabéis a lo que me refiero) cuando del balompié se habla. Así pues, inocentemente han accedido a que se montaran unas “selecciones nacionales”, permitiendo –además- que todos los jugadores españoles (“die Spanier” en el idioma local) jugasen todos juntos. Y seamos sinceros: ¿quién ha dado más pelotazos en el patio del colegio desde que nació? ¿Un niño alemán o un indígena peninsular? Pues eso, el resultado estaba cantado, y los nuestros lo han celebrado abrazándose tan emocionados como en la final de un torneo nacional cualquiera. Así pues, las hordas ibéricas ya han dado un primer golpe a la de por si floja moral de los locales. A ver si durante la semana continúa esa ventaja moral.
Siguiendo con temas más prosaicos, puedo confirmar que las noticias de última hora de ayer eran ciertas: han dormido todos juntos en una habitación, algunos de ellos en el suelo. Pero no creáis que eso de dormir en el suelo se ha debido a algún tipo de abuso por parte del resto, ¡qué va!. Muy al contrario, demostrando una madurez, capacidad de organización y solidaridad que para si quisieran muchos adultos, han arbitrado los posibles conflictos de una manera muy razonable: los que dormían en el suelo podían gozar (a modo de colchón) de los edredones de aquellos que dormían en la cama. De esta manera, unos se han destrozado las articulaciones con la dureza del suelo, y los demás han pillado una pulmonía por dormir destapados. ¡Empate!
Dejo a cada uno de vosotros la emoción de descubrir quien ha dormido en el suelo y quien no. Seguramente para cuando regresen a casa las historias serán tan variopintas que si intentamos encajarlas será imposible.
Lógicamente, esta mañana les ha caído el sermón del entrenador-acompañante diciendo que eso no podía ser, que debían descansar como Dios manda (¿las tablas de la ley decían algo de dormir en el suelo?), que no eran maneras, bla, bla, bla. Puesto que el que estas líneas suscribe puede presumir de tener un cierto ascendente sobre estos niños, ellos se han atenido a las nuevas instrucciones al pie de la letra. Así pues, me complace comunicaros que esta noche nadie está durmiendo en el suelo (salvo caída de la cama, claro está). Eso sí, me ha parecido detectar un cierto overbooking en los colchones y he contado más piernas y brazos de los que suelen ser habituales en una cama individual. Al estar oscuro (porque todos dormían ya a pierna suelta) no me ha sido posible identificar a quien correspondía qué parte del cuerpo sobresalía por un extremo u otro de las camas. En fin…
Por lo que a la parte estrictamente técnica se refiere, los novatos se han encontrado con la dureza del campus. Hoy “sólo” han estado durante unas cinco horas sobre el hielo (más el entreno off-ice), y a partir de mañana se le añade otra hora de power skating. Todos sin excepción han acusado el cansancio al final de la jornada, como era de esperar. Preguntando a unos y a otros parece que todos se han divertido, e incluso un jugador ha dicho que le parece que ya ha aprendido cosas. Si es que a veces parecen maduros y todo…
Mención aparte merece nuestro portero Lukassov, quien ha disfrutado de clases particulares de “cosas de porteros” durante casi todo el día. Además de tener a un experimentado entrenador de porteros a su disposición, en dos ocasiones (una hora cada vez) ha gozado de las atenciones de hasta cuatro (¡!) personas entre entrenador, entrenador ayudante y jugadores-tiradores. El pobre chaval ha acabado su jornada de trabajo mas exprimido que un limón, y las únicas palabras que era capaz de pronunciar eran “silla” y “comida”. Una vez satisfechos estos dos deseos, su cuerpo y su espíritu se han recuperado.
Hoy no he tenido tiempo de colgar en Picasa las fotos que prometí, pero mañana lo recuperaremos. Aprovecharé para poner también las fotos que va tomando el fotógrafo oficial de la expedición, D. Fernando Martín, cuya cámara parece propulsada por energía nuclear.
Mañana más cosas…
Saludos a todos.
Dimarts, 3 agost 2010 – Si Es Que Somos Tribales…
Ha sido un día de pequeños acontecimientos el de hoy. Por relatarlos de alguna manera lo haremos en orden más o menos cronológico.
Ayer me dejé en el tintero una pequeña noticia porque quería ver como acababa la historia. Resulta que dos de nuestros expedicionarios fueron galardonados con el honor de pasar a entrenar a partir de hoy con el grupo de la categoría superior (en el cual hay una especie de armarios ambulantes de calibre 52…). Si bien ello puede verse como un nuevo éxito de los planes de entrenamiento que seguimos en España y por tanto “llenarnos a todos de gran orgullo y satisfacción” (¿os suena esta coletilla?), lo cierto es que la decisión de los entrenadores alemanes también encerraba unos elementos de riesgo que ellos no podían prever (¡pero sí cualquier habitante del Sur de los Pirineos!). En efecto, ello comportaba la separación, el desgarro, la mutilación y el desmembramiento de nuestro compacto y bien avenido grupo de pequeños guerreros. Y claro, el primer pensamiento de los galardonados fue precisamente ese: “¿pero, tenemos que cambiarnos en otro vestuario?”, “¿y no comeremos juntos?”, etc. Debo confesar que yo también tuve fugazmente ese pensamiento, pero no le concedí mayor importancia – mayor era mi preocupación ante la envergadura de algunos de los nuevos compañeros de grupo y la velocidad de crucero que desplegaban (ya se sabe: E = m*c2).

Pues bien, resulta que el sentimiento de pertenencia tribal puede ser más poderoso que los anhelos de llegar a la NHL. Tras una mañana satisfactoria desde el punto de vista estrictamente deportivo se refiere, uno de los dos galardonados se ha dirigido a mí solicitando respetuosamente su “degradación” al grupo en el que se encontraban sus amigotes. En mi calidad de “entrenador invitado” sin capacidad de decisión le he sugerido la posibilidad de comentar el asunto con el jefe de entrenadores, en la ilusa creencia de que eso le aterrorizaría lo suficiente como para hacerle recapacitar. Pues lejos de amedrentarse, nuestro protagonista ha actuado según le dictaba su instinto tribal y le he expuesto sus cuitas al super-jefe. Éste le ha hecho las oportunas reflexiones de carácter técnico y humano, y parece que por el momento el fuego se ha apagado. Me temo que aún quedan algunos rescoldos, pero espero que con un poco de mano izquierda (¡soy zurdo!) podremos controlarlos. Para ser totalmente justos también hay que mencionar que nuestro portero Lucasov, que sigue con sus clases particulares de “cosas de porteros”, no ha sido de gran ayuda cuando le ha comentado a nuestro dubitativo deportista que a él casi le habían volado la cabeza de un slap…
Hablando de Lucas: el pobre chico está frito. Nunca en su vida deportiva le habían hecho trabajar tanto. Al final del día de hoy se podía oír como crujían sus articulaciones. Eso es sin duda una buena noticia para él y para su equipo. Los equipos rivales lo van a tener complicadillo este año para meterle algún gol.
Cambiando de tema, hoy nuestros chicos han tenido (¿sufrido?) su primera clase de power-skating. Aquí sí se ha podido observar la clase y veteranía de los que ya asistieron al campus el pasado verano. No tanto por la ventaja en técnica que pudieran tener sobre los novatos, sino sobre todo porque ya dominan los mecanismos para ponerse la equipación de hockey completa para salir al hielo a las 7.45 de la mañana. A los demás ha habido que ayudarles a encontrar esa pieza del equipo que se resistía a ser encontrada. Por lo que al nivel técnico de todos los nuestros se refiere, no tengáis ninguna preocupación: los hay bastante peores…
El siguiente “highlight” del día han sido las fotos individuales y de grupo. Yo todavía no acabo de entender cómo es posible sacar buenas fotos individuales de unos jugadores que acaban de salir de un entrenamiento, con los pelos enganchados a la cara, el sudor resbalando por las mejillas y los ojos todavía inyectados de adrenalina. ¡Pero lo cierto es que esta gente de Kid son Ice lo consigue! Ya lo veréis en el diploma que recibirán vuestros hijos, parecen hasta más guapos de lo que son en realidad.
Finalmente, el último “highlight” ha sido el entrenamiento específico de tiros del día de hoy. Es sabido que empresas de reconocido prestigio (casos Enron, Arthur Andersen, Morgan Stanley, Lehman Brothers…) han sufrido pérdidas irreparables como consecuencia de decisiones precipitadas o impulsivas de sus dirigentes. En mi caso particular, debo confesaros que después de este entrenamiento me encuentro al borde de la ruina económica, por culpa de mi incurable candidez. En este entrenamiento, además de participar –como es natural- los jugadores, también contamos con todos los porteros del campus, es decir, los pequeños y los mayores. Entre estos últimos se encuentran unos chicos de categoría junior (por edad) y maxi-elefante (por tamaño). Para incentivar un poco a nuestros jugadores y complicarles un poco la vida, no he tenido mejor idea que proponerles un reto: quien consiguiera meterle algún gol a uno de los porteros grandes, estaba invitado a un donut o un helado (a elegir). ¡Santa inocencia la mía!. La mayoría se ha tirado como un plaga de langostas sobre los inocentes porteros y los han maltratado con tanta saña que han conseguido meterles más de un gol. Los aullidos de celebración semejaban los de las muchedumbres medievales cuando la Santa Inquisición incineraba a algún pobre pecador en la hoguera del castillo. En fin, lo prometido es deuda y tendré que pagar alguna ronda.
Y hablando de promesas: este es el link a algunas de las fotos tomadas desde el principio del stage: http://picasaweb.google.es/sgimenezbinder/KidsOnIce2010# . La gran mayoría son obra de Fernando Martín, a quien debemos agradecer su labor de fotógrafo oficial de la expedición. Las iremos actualizando a lo largo de la semana.
Un abrazo a tod@s.
Dimecres, 4 agost 2010 – Socializando…
Hemos llegado ya al Ecuador de nuestra estancia en tierras germanas, y la expedición ibérica sigue pletórica de fuerzas, de ánimos, de humor y de ganas de pasárselo bien (algunos con la amable ayuda del Compeed, pero eso entra dentro de lo normal). Los pacientes lectores de estas crónicas quizás recordarán que en uno de los primeros capítulos hablábamos sobre el sistema de “comuna generación 68” que nuestros imaginativos jugadores habían consensuado para hacer más llevaderas las largas noches centroeuropeas. Eso no ha variado: los diez jugadores desplazados siguen compartiendo habitación, cama, edredón y almohadas noche tras noche, en un “totum revolutum” semejante al proverbial nudo gordiano. El calor humano y los lazos de fraternidad entre los pueblos que mediante este sistema se obtienen compensan sin ninguna duda las leves incomodidades derivadas de la estrechez de los camastros y el olor de pies del vecino.
Fuentes dignas de toda confianza, pero que prefieren permanecer en el anonimato, nos han comunicado que, para amenizar un poco las veladas, los habitantes de la ya famosa “cueva española” han organizado un divertido concurso de strip-tease para determinar al más sexy de entre todos ellos. Al parecer el concurso se encuentra ya en su segunda edición, y se encuentran empatados en cabeza del ránking un representante de cada una de las regiones ibéricas aquí presentes, esto es, un vasco, un catalán y un “valldearanés”. Para preservar la confidencialidad de las deliberaciones del jurado no daremos los nombres de los futuros “Míster Universo”, aunque con un poco de reflexión seguro que acertaréis.
Puedo prometer y prometo que no tengo la más remota idea de quien ha tenido semejante ocurrencia, aunque huele a apuesta bocazas de algún jugador que fue acogida con entusiasmo por el resto. De todas formas, os ruego que no sufráis por la integridad moral de la expedición: por mayoría absoluta –aunque no por unanimidad-, esto es, con 9 votos a favor y 1 voto en contra, la “cueva española” ha decidido que la expedicionaria Elena no puede asistir a tan denigrante espectáculo, y cada vez que se abre el telón… ¡¡¡la obligan a girarse de cara a la pared!!! Increíble pero cierto.
Hablando de Elena: felicitaciones a los padres y madres de todos los chicos de la expedición, porque la están tratando estupendamente. Tampoco es que le abran la puerta para que pase ella primero, pero la protegen todo lo que pueden. Con deciros que es la única que goza del privilegio de disponer de una cama para ella solita… Y la verdad es que lo necesita, porque ha pasado un par de días algo pachucha, aunque ya está remontando el vuelo.
Siguiendo con las noticias sociales os interesará saber que en este stage nuestros jugadores se están desarrollando en unos jugadores de hockey completos y con mayúsculas. Además de sobrevivir a unos exigentes horarios de entrenamiento y a unos ejercicios físicos a los que no están acostumbrados, también están aprendiendo otros aspectos igual de importantes, tales como la socialización post-entreno al estilo del “viejo hockey”. Hoy hemos colgado toda una serie de nuevas fotos en Picasa (http://picasaweb.google.es/sgimenezbinder/KidsOnIce2010#) y veréis que hay unas en las que los nuestros están jugando ¡¡¡AL PÓKER!!! En este caso concreto, conozco perfectamente al instigador y maestro de ceremonias, aunque su nombre también quedará en el anonimato. Como mis jugadores bien saben, “lo que sucede en el vestuario, se queda en el vestuario”. De momento, no hemos podido observar que haya dinero sobre la mesa…

… y quizás no sería mala idea explicarles que al póker se juega con dinero. Desde que cometí la irresponsabilidad de premiarles con un helado o donut si conseguían meterle algún gol a uno de los dos porteros mayores, todos ellos se han lanzado a la tarea con un entusiasmo sin duda muy lejano al que le ponen cuando toca hacerse la cama, fregar los cubiertos o hacer los deberes. Para que os hagáis una idea de la diferencia de “desplazamiento” (por utilizar un término naval), hemos puesto una foto demostrativa del asunto. Los pobres porteros grandes no tienen ni la más remota idea de los motivos de la encarnizada batalla que los pequeños mosquitos libran contra ellos un día sí y otro también, y que normalmente se libra durante el entrenamiento específico de tiros. Pero es que encima los nuestros se permiten unas “vaciladas” que les pueden costar un sopapo a la que se despisten: a modo de mero ejemplo (porque todos intentan una cosa u otra), en el día de hoy Álex Coronas (esta vez sí que pongo nombres y apellidos) se ha plantado frente a uno de ellos, le ha frenado en su cara, ha hecho un giro de 180 grados y le ha clavado el puck de revés por toda la escuadra. Lo malo no son tanto los gritos de júbilo de Álex (que se podían escuchar por toda la pista), sino los aullidos de cachondeo de los compañeros del grandullón (que se podían escuchar en toda la ciudad). Lo más divertido del caso es que los niños alemanes están comenzando a copiar las fantasmadas de los nuestros. Creo que me van a llamar la atención un día de estos, por lo que habrá que poner coto a esos desmanes. Y es que encima corro el riesgo de que regresen con una indigestión de helados y donuts.
Sin duda, hoy ha sido un día interesante desde el punto de vista social. Esta tarde todos los entrenadores hemos salido juntos a cenar (bueno, a lo mejor debería decir merienda, porque a las 19.00 estábamos ya comiendo) y a intercambiar anécdotas y experiencias. Desde luego que nada de lo conversado en esa cena es apto para ninguno de los lectores (os asustaríais…), pero sí os puedo decir que hay un enorme interés en jugar contra equipos españoles. Ya tuvimos una buena experiencia con os Mad Dogs de Mannheim y espero que será posible organizar “algo” para ir repitiendo. Lo trabajaremos.
En fin, entrando un poco en los aspectos deportivos, hoy se ha celebrado la “skill competition” de las diversas categorías de edad. Vuestros hijos seguramente os explicarán en qué han consistido las diversas pruebas (si es que se acuerdan), pero tengo la impresión de que todos ellos han obtenido unos resultados bastante buenos. En breve la organización de Kids on Ice publicará en su página web las puntuaciones y tiempos obtenidos por todos los participantes, y los primeros clasificados obtendrán unos premios. Para que vayáis haciendo boca, os adelanto el link en el que ya se pueden consultar los resultados de las dos primeras semanas, ordenados por categorías de edad: http://www.kids-on-ice-unna.de/index.php?option=com_content&view=article&id=19&Itemid=23.
Se está haciendo tarde y mañana nos espera otra dura jornada. Sin embargo, no quiero finalizar esta crónica diaria sin hacer una mención expresa de los dos “promocionados”. Si en los primeros entrenamientos con su nueva categoría lo pasaron un poco “justillo” desde el punto de vista de ritmo, velocidad e intensidad, en el día de hoy ya han salido mucho más puestos y, sobre todo, dispuestos a plantar cara a quien se le pusiera por delante. Los dos han salido de su “zona de comodiad” y han currado de lo lindo para estar a la altura. Como entrenador me ha gustado mucho que hayan adoptado esa actitud, porque precisamente para salir de esa zona de comodidad es por lo que participamos en este tipo de eventos.
Mañana más…
Dijous, 5 agost 2010 – Slapshot!
Bueno, ha transcurrido un día más y, aunque parezca mentira, todavía tenemos nuevas sensaciones y emociones que relatar. Comenzaremos retomando un tema que ya apuntamos en nuestra crónica de ayer, que es el de los juegos de azar. La timba de póker de los últimos días ha ido tomando cuerpo y ganando adeptos, hasta el punto de que nuestros queridos jugadores de hockey han tomado la decisión de dar un salto adelante, constituyendo ¡¡UN CASINO!! Efectivamente, el volumen de las apuestas ha llegado a unos niveles tales que los cuatro integrantes de la expedición con mayor espíritu emprendedor han fundado el auto-denominado “Casino de los Cuatro Fantásticos” para institucionalizar las diversas partidas que se encuentran en marcha. Amablemente han accedido a que el resto de miembros ibéricos del grupo pueda acceder, sin cargo, a la condición de “socios” o “miembros”, mientras que todas las demás personas que deseen formar parte del casino deberán pagar una cuota de entrada. De momento, nadie ha hablado de montar un casino on-line, pero si les damos algo más de tiempo seguro que nos sorprenden con una aplicación específica para IPhones o algo similar…
Como autodesignado relator del viaje me veo en la obligación de explicaros no sólo los aspectos positivos del campus, sino también aquellos más oscuros o desagradables. No puedo ni debo ocultaros que en el día de hoy se ha producido uno de esos sucesos que no alegran a nadie. En el transcurso de uno de los entrenamientos, un chico alemán se ha enzarzado en una disputa no muy cariñosa con uno de los nuestros. En realidad, más que discutir, lo que ha hecho ha sido darle a nuestro angelito una carga por la espalda con todas las de la ley, estampándole contra la valla cual sello de correos (¿existen todavía?). En aplicación del conocido principio físico de que toda acción comporta una reacción, nuestro estimado jugador, en su afán de “agradecer” al rival la caricia que le acababa de propinar, le ha metido el stick entre las dos piernas, lo ha subido hasta encontrar resistencia (más bien blanda) y después ha tirado hacia atrás. En fin, huelgan más comentarios… ambos han sido amablemente escoltados por el entrenador al banquillo de los expulsados, el españolito con cara de no haber hecho nada (es la que pone habitualmente), y el alemán con grandes aspavientos para intentar compensar la hombría perdida de forma tan deshonrosa.
Sin embargo, la cosa no ha acabado ahí. El alemanito ha considerado que su honor y buen nombre habían quedado mancillados de tal manera que ha tenido la osadía de proclamar a los cuatros vientos que abandonaba el campus. La respuesta de la organización no se ha hecho esperar: “pues vete, pero espera un momentito que vamos a llamar a tus padres para que vengan a recogerte”. Al parecer, este chico ya venía siendo problemático desde hacía un tiempo y nuestro representante simplemente se ha erigido en instrumento del destino para confirmar una decisión ya tomada. Pero es que encima el resto de niños se ha puesto a aplaudir cuando el interfecto ha salido por la puerta del vestuario…
Pasando ya a cuestiones más deportivas, hoy la selección “Iberia del Norte” ha disfrutado de uno de los entrenamientos más excitantes de su corta historia. En efecto, el tema de la lección del “shooting clinic” de hoy ha sido “El tiro de slap – ese gran desconocido”. Durante una hora los jugadores han tenido la oportunidad de desahogarse de todos esos entrenamientos en los que sus entrenadores les han dicho que tirasen de arrastre o, como mucho, de muñeca. Previas las oportunas explicaciones teóricas, han recibido permiso para tirar de slap cuantas veces quisieran. Ni cortos ni perezosos, se han aplicado a ello con mucho afán… durante unos cinco minutos, tiempo suficiente incluso para que el más obtuso pudiera darse cuenta de que no tienen ni idea y que no les sale un tiro de slap decente ni por casualidad. Al cabo de poco rato, más de uno y más de dos se han dirigido a este humilde escribano solicitando permiso para tirar de alguna otra manera (“es que el arrastre es mejor”, etc.). Reprimiendo mis instintos primarios de venganza, que clamaban por decir aquello de “¿pero no os lo había dicho?”, mi faceta de entrenador se ha impuesto y todos han recibido la misma respuesta: “no, sigue tirando de slap que para eso hemos venido”. Al final de la hora algunos ya conseguían hacer algo que, con cierta imaginación, se parecía a lo que pretendíamos conseguir. Eso sí, ninguno ha sido capaz de reventar la red de las porterías.
A estas alturas de la semana no os extrañará que nuestros representantes anden ya algo justos de fuerzas físicas y mentales. Eso se nota en los últimos entrenamientos del día, que tienden a ser algo más relajados y menos intensos. El problema es que por estas latitudes no podemos acudir a la “solución morcilla”, ese secreto ancestral celosamente guardado por el equipo sub-11 del FCB. Puesto que soy consciente de que entre los lectores de este diario de viaje se encuentran personas que ostentan o han ostentado cargos importantes en equipos rivales, comprenderéis que no me extienda sobre el particular. Os tendréis que conformar con saber que se trata de una fórmula de “entrenador de la vieja escuela” que permite recuperar a los jugadores de hockey hielo de forma milagrosa…
Puesto que lo prometido es deuda (¡y bien que se encargan TODOS los jugadores de recordármelo!), así como para compensar en parte la falta de morcillas burgalesas, mañana por la tarde tenemos previsto desplazarnos todos juntos al centro de la ciudad para disfrutar de una degustación de helados germánicos. Los entrenamientos de mañana viernes finalizarán sobre las 16.00 horas, y la barbacoa de final de fiesta está prevista para las 18.30 horas. Aprovecharemos pues ese intervalo de tiempo para saldar las deudas que el entrenador tiene pendientes con los jugadores y de paso salir un poco de la pista de hielo. Eso sí, en ningún sitio está escrito que quien firma esta líneas deba hacerse responsable de los eventuales manchurrones que misteriosamente y por pura casualidad pudieran aparecer en la ropa de alguno.
Cerraremos la crónica de esta última jornada respondiendo a los múltiples correos electrónicos recibidos sobre un asunto que parece preocupar a los padres y madres de los niños después de conocer la noticia de la confiscación de las PSP, Nintendo DS y similares: por el momento ningún jugador ha mostrado síntomas de desvarío mental, ansiedad o siquiera desazón ante tan arbitraria decisión por parte de quien esto suscribe. En realidad, no recuerdo que ninguno de ellos haya hecho mención, ni siquiera de pasada, a los dichosos aparatitos. Consultados los honorables acompañantes adultos de esta expedición (Bea, Fernando & Josean), corroboran esta impresión, que parece contradecir todos los principios científicos imperantes. Pero los hechos son tozudos y parecen confirmar que los niños y las niñas de hoy en día todavía pueden sobrevivir sin maquinitas - desconocemos todavía durante cuanto tiempo, y es posible que en breve aparezcan los primeros síndromes de abstinencia, pero por el momento no los hemos podido observar. ¿Será por la comida que les dan?
Un abrazo,
Divendres, 6 agost 2010 – El Capitán Calzoncillos
¿Algun@ de vosotr@s conoce los libros del Capitán Calzoncillos? A mi hijo le encantan, y cuando lee alguno las carcajadas resuenan por toda la casa. Todavía no he tenido ocasión de “requisarle” ninguno, pero después de la experiencia del día de hoy me están entrando ganas… Lo cierto es que ya tenía sospechas más que fundadas que la gestión del inventario “calzoncilleril” no estaba siendo como para aprobar un curso de logística en una escuela de negocios. Esta tarde, una vez realizado el correspondiente inventario manual, hemos podido comprobar que las leyes del mercado no se han cumplido en el caso de nuestra expedición. A imagen y semejanza de los planes de abastecimiento soviéticos, los desequilibrios entre la oferta y la demanda se han mostrado en toda su plenitud: algunos todavía tenían TODOS los calzoncillos aún por estrenar, otros se encontraban agotando sus reservas, mientras que otros confesaban haberlas agotado hace ya algunos días. Por el contrario, la planificación centralizada en materia de calcetines puede considerarse satisfactoria, puesto que todos los súbditos ibéricos aún conservan un stock suficiente como para sobrevivir a los próximos días. Así pues, podemos concluir, estimados camaradas del Politburó del Soviet Ibérico de Hockey Hielo, que el déficit de abastecimiento entre la población de tan importante pieza del vestuario varonil es consecuencia, una vez más y como no podía ser de otra manera, de la influencia subversiva del enemigo norteamericano, de cuyos hombres que se rumorea incluso que son capaces de pasearse por el mundo sin ropa interior alguna. Por motivos de pudor, este informe no incluye un análisis de las existencias de prendas similares correspondientes al vestuario femenino, aunque en términos generales puede considerarse de más que satisfactorio. Ello demuestra, por si todavía era necesario, que las mujeres de nuestra pequeña expedición son un soporte importante para el éxito de la alta misión que tenemos encomendada estos días.
Entrando ya en temas deportivos, hoy se han desarrollado los últimos entrenamientos de la semana sin que debamos lamentar lesiones de importancia. Y decimos “de importancia” porque algunos de nuestros animosos jugadores han podido experimentar en sus propias carnes (debidamente cubiertas por el material protector preceptivo) distintas leyes elementales de la física. Una de dichas leyes, sin duda fundamental, es aquella de “energía es igual a masa por velocidad de la luz al cuadrado”. Aún aceptando que nuestros jugadores todavía no patinan a la velocidad de la luz (todo llegará…) y asumiendo una velocidad constante de 15 km/h, llegamos fácilmente a la conclusión que la energía liberada en un choque entre cuerpos humanos (denominado “carga” en el argot hoqueístico) es directamente proporcional a la masa de los jugadores involucrados. Conscientes de la permisividad de los entrenadores/árbitros por lo que al asunto “cargas” se refiere (en Alemania se juega con contacto físico desde el principio), los aguerridos (pero no muy corpulentos) españolitos se han lanzado al ataque al grito de “pues ahora me cargaré a tres de golpe”. De verdad, prefiero no entrar en detalles porque alguno de los nuestros podría sentirse herido en su orgullo de machito, pero os aseguro que me ha entrado la risa floja en más de una ocasión. Como suele suceder, precisamente a uno de los que más había abierto la boca(-za) le han cazado en medio de la pista al más puro estilo NHL – creo que todavía anda buscando el aliento que le ha salido todo de golpe de los pulmones. Para ser justos, también debo reconocer que alguno ya le ha perdido el miedo al asunto y que hasta le ha cogido gustillo (porque aún no le han cazado a él…). En todo caso, os animo a preguntar a vuestros hijos sobre cómo les fue en esta cuestión de las cargas, y, sobre todo, no os creáis nada de lo que os cuenten.
Ya he venido comentando el asunto “helados & donuts” en crónicas anteriores. Hoy he pagado mi deuda (gustosamente, debo añadir): después del entrenamiento de la tarde hemos ido paseando juntos hasta el centro de la ciudad, donde gracias a la recomendación de Fernando Vergara nos hemos dirigido a la Heladería Venezia para degustar sus especialidades. Los niños, con buen criterio, se han ceñido a los gustos habituales (chocolate, vainilla, plátano, etc.), porque había cada “cosa” que tiraba de espaldas: helados de color azul pitufo, naranja selección holandesa, etc. El porcentaje de manchurrones ha sido inferior al esperable, salvo en el caso de un jugador que ha chocado contra la camiseta blanca de otro.
Por ser la última noche juntos la organización de Kids on Ice ha montado una barbacoa para todos los participantes, entrenadores, progenitores y acompañantes. Los nuestros han atacado con cierta saña las bratwurst y carne asada, de las que encontraréis fotografías en el habitual álbum de Picasa. Siguiendo el link de siempre podréis ver que hemos colgado una serie de fotos nuevas, todas del día de hoy. La calidad de estas fotos no es la misma que en ocasiones anteriores porque las h tomado este humilde escribano con su todavía más humilde cámara, y encima están sin retocar (y no como hacen otros…). Bueno, retomando el tema de la barbacoa quizás merezca la pena destacar la controversia que se ha generado por la limitada oferta de bebidas disponibles. Algún jugador ibérico (de Donostia para más señas) no ha podido o querido entender que la organización no regalase litros y litros de Coca Cola para deleite de los niños, y ningún argumento ha podido desviarle del firme propósito de doparse con la dichosa bebida. Sabida es en el resto de la Península Ibérica la insistencia de los habitantes de esa zona cuando de asuntos de su interés se trata, por lo que no extrañará a nadie que finalmente se saliese con la suya. El momento de goce máximo ha quedado inmortalizado mediante la correspondiente fotografía.

Bien, mañana se jugará un último partido “de desintoxicación” y ya tocará emprender el camino de regreso. La organización de Kids on Ice, que durante toda la semana se ha mostrado muy amable con nosotros, nos preparará una comida hacia las 13.00 para que los niños viajen con los estómagos llenos. Ha sido una semana llena de emociones, esfuerzo, nuevas amistades, cansancio, goles, agujetas, sudor, risas, póker, donuts, patinaje, paradas, tiros, gritos, strip-tease, ropa sucia, entrenadores desconocidos, idiomas extraños y un sinfín de cosas más, durante la que esos pequeños guerrilleros del hockey sureño han crecido un poco más como jugadores y, sobre todo, como personas. Eso sí, no tengáis ninguna duda de que absolutamente todos están echando de menos a sus mamás y papás, y que cuando regresen estarán encantados de recibir una buena dosis de “mimitos”, por muy milhombres que sean.
Un abrazo,
Diumenge, 8 agost 2010 - ¡Hasta la próxima!
Estimado equipo,
Así es como suelo comenzar las circulares informativas, comentarios de partido y demás comunicaciones (conocidas coloquialmente como “los rollos del entrenador”) cuando me dirijo por escrito a los que hasta fecha reciente han sido “mis” jugadores”. Creo que debo utilizar ese mismo encabezamiento hoy, porque a pesar de vuestras procedencias geográficas, lingüísticas y culturales diferentes, durante esta pasada semana todos habéis funcionado como UN EQUIPO (así, en mayúsculas). Durante siete días habéis realizado juntos un montón de actividades: viajar, comer, divertirse, entrenar, animarse, dormir (¡y de qué manera!), apoyar a los que no se encontraban bien, reír, duchar, jugar al póker y al fútbol, ducharse, patinar, chutar… y en ningún momento se han producido desavenencias entre vosotros más allá de simples tonterías. Creo que debéis estar orgullosos de esto y que debéis intentar mantener este espíritu de equipo siempre, porque os será de ayuda no sólo para el hockey, sino para muchos otros aspectos de la vida.
Durante esta semana he estado enviando a vuestros padres cada noche unos pequeños informes que resumían lo que para mí habían sido los puntos más interesantes o curiosos de cada jornada. No sé si vuestros padres os dejarán leerlos o no – eso lo debéis negociar vosotros con ellos. Si los acabáis leyendo, es posible que más de uno se pregunte: “Cuando yo sea mayor, ¿acabaré como este? ¡Pero si está un poco majara! ¿Todos los entrenadores o veteranos del hockey hielo son iguales?”
Veréis, todos vosotros lleváis ya algún tiempo en esto del hockey hielo, algunos más, otros menos. Ya disponéis de un montón de vivencias con este deporte, buenas, malas y regulares, como pasa siempre. Esta semana de Unna es otra de esas vivencias, seguramente una de las más importantes hasta ahora. Estoy seguro de que vendrán otras (partidos, torneos, concentraciones, stages, lesiones, goles, derrotas y victorias…) y que con todas ellas aprenderéis cosas nuevas. Pero también sé otra cosa, como “veterano” del hockey que soy: aunque ahora os pueda parecer imposible, a cada uno de vosotros le llegará un momento en el que tendrá dudas sobre si le gusta este deporte, si realmente es lo suyo, sobre si merece la pena el esfuerzo de estudiar, entrenar hasta altas horas de la noche y soportar largos viajes, sobre si no es mejor escaquearse de un desplazamiento para poder salir de juerga con otros amigos o con la novia / el novio… Ese momento llegará, antes o después, y cada uno de vosotros tomará la decisión que considere más adecuada para sus intereses en ese momento.
A mí me gustaría contribuir a que, cuando llegue ese momento de duda, os inclinéis “por el hockey”, por seguir entrenando, jugando y diviritiéndoos, cada uno dentro de sus posibilidades y nivel. Nadie puede saber ahora qué razones os moverán a tomar una decisión u otra. Quizás será un fotografía vuestra metiendo un gol o haciendo una parada, una foto con vuestros amigos del equipo en un torneo especial, la medalla que os entregaron en vuestro primer torneo, la carta de convocatoria para la selección, el recuerdo del olor del vestuario… en fin, pueden ser mil cosas distintas. Quien sabe, a lo mejor os caen en las manos estas “Crónicas de Unna” y resulta que son aquel pequeño empujoncito que os faltaba para seguir entrenando y jugando. Si es así, habrán servido para un buen propósito, y espero que, por lo menos, os harán sonreír un poco. En cuanto pueda os grabaré a todos un CD con las fotos que Fernando, Joxean y yo hemos tomado durante esta semana, de las que hemos ido poniendo alguna muestra en Picasa, porque quizás sean esas fotos las del empujoncito (por cierto, acabo de colgar las de ayer).
A principio de cada nueva temporada explico a mis jugadores que mi objetivo a largo plazo es que lleguen a jugar con los veteranos, porque eso habrá significado que han practicado deporte y que el hockey ha formado parte de sus vidas durante muchos años. Estas “Crónicas de Unna” han intentado reflejar una pequeña parte de vuestra vida deportiva, espero que larga. Si vosotros estás dispuestos, por mi parte haré todo lo posible para que en los próximos años podamos escribir juntos las “Memorias de No Sé Donde”, los “Relatos del Quinto Pino” o lo que haga falta.
Ahora toca descansar los cuerpos y las mentes del gran esfuerzo que habéis realizado estos días, aunque a vosotros no os lo parezca. Recuperaos con buenos alimentos, sol, lectura, siestas, charlas con vuestros padres, familiares y amigos, con la Play o la X-Box (¡pero sólo un poco!) y dentro de un par de días comenzad a hacer ejercicio de nuevo.
Gracias a todos por haberos comportado de forma (casi) impecable durante esta semana, por haberlo pasado bien, por el respeto que habéis mostrado con todo el mundo y por vivir la vida de una forma tan entusiasta. Con un grupo de jugadores así, un entrenador va al fin del mundo si hace falta.