Elena, que por cierto se ha erigido en traductora oficiosa del grupo en las cuestiones "OFF-ice", ha sufrido una dura caída y se ha lastimado la parte baja de la espalda, por lo que ha descansado durante la tarde. Eso sí, ya nos ha avisado que mañana regresará con energías renovadas. Por otra parte Borja, quien arrastraba unas "heriditas de nada" en una rodilla contraídas antes del viaje, ha visto como el roce continuado con las protecciones y el sudor le impedían rendir como a él le gustaría. Como buen vasco, no ha dicho nada hasta que ya no podía más, y entonces ya era demasiado tarde. Para no herir la sensibilidad de nadie, omitiremos el reportaje gráfico de las dichosas "heriditas", pero os puedo asegurar que la cura para sacar el pus acumulado se podría calificar sin duda alguna como "dura, incluso para un vasco de pura cepa". Borja no ha abierto la boca (casi), pero cuando Pablo ha visto el panorama ha sido absolutamente sincero al decir "¡Jo macho, con eso que tienes y lo que te están haciendo, yo ahora mismo estaría gritando!" Os dejo con una foto del resultado de la cura...

Ahora bien, nada de lo anterior ha impedido que los acercamientos de confraternización internacional vayan dando sus frutos. Siguiendo el ejemplo de sus mayores, los más pequeños del grupo también están intercambiando experiencias juveniles con los compañeros de otros países, sin cortares un pelo. ¿No os lo creéis? ¿Pensabais que serían tímidos siempre? Pues no, y es que el "factor hormona" tira un montón, y más si eres el exótico del grupo. Ahí va la muestra.

En el plano deportivo, la jornada ha venido marcada por las pruebas de habilidad que todos los participantes deben realizar y de cuyos resultados daremos debida cuenta. Además, el grupo ibérico ha sido sometido a un "special training" nocturno, después de la cena, dedicado al misterioso mundo de las cargas legales (las ilegales ya las conocen). Así pues, a última hora del día, todos han debido equiparse de nuevo (incluso los lesionados, aunque éstos sólo con chandal) para soportar una aburridísima charla sobre la seguridad en el hockey, la responsabilidad del jugador para con los rivales y las formas de protegerse y cargar correctamente. Eso si, hemos practicado, con cierta saña en algunos casos, las lecciones teóricas impartidas, y después de 45 minutos nadie quería salir del hielo. Esperemos que haya servido para algo.

Sergi Giménez
Ubicación:Ligusterweg,Unna,Alemania
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